Libros


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Los pasos del Héroe

Se creyó de la estirpe de Aquiles y dedicó su vida a superar sus hazañas. Discípulo de Aristóteles, fueron más tentadoras las armas, el afán de conquista y el misterio de lo desconocido que la fuerza de la razón. Hijo del macedonio Filipo II y de la escandalosa Olimpia, desde antes de su nacimiento determinaron los dioses que Alejandro el Grande sería “amo del universo”. Superó con creces a su padre en los triunfos bélicos. Fundó ciudades como la legendaria Alejandría y dominó lo junto, lo cerca y lo más alejado de Macedonia, como la región del Indo y, al norte, Sogdiana y Bactriana, para eliminar a sus rivales persas de un imperio tan poderoso como inabarcable.

 Entre Oriente y Occidente dejó tras de sí tantas aventuras y logros inauditos que su memoria se burló de la historia y acabó fusionada a la literatura. Destructor de ciudades espléndidas como Persépolis, entregado a los excesos, caprichoso aunque estratego sin par, aun su modo de morir se integró a la leyenda. El azar, la fortuna, la superstición, el destino, las pasiones, los ritos y los mitos: todo se congregó para hacer de Alejandro de Macedonia uno de los personajes más cambiantes, literarios e inverosímiles de la Antigüedad, como lo describió la autora en capítulos fascinantes.

México, FCE, 1999 y reimps.


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 Mujeres, mitos y diosas

Seductora, a veces peligrosa, aunque siempre acompañada de pasión y sorpresas, la femineidad, desde la noche de los tiempos, ha sido motivo de fascinación y controversia. La gracia acompaña a  por igual a las diosas que a las mujeres trágicas, a las vírgenes y a las mujeres contemporáneas. Sin el contrapunto simbólico de las Heras u otras hijas de la Noche no se comprenderían los secretos de una Circe capaz de convertir a los hombres en cerdos, una Afrodita lujuriosa que, pillada in fraganti en sus amoríos con el dios de la Guerra, podía burlarse y triunfar sobre su humillado y laborioso marido Hefesto.

Sin contrastes no existirá la literatura ni la vida ofrecería la diversidad que, a fin de cuenta, es lo que mejor nos dota de sentido. En estas páginas se confirma el misterio de una naturaleza inclinada a perseguir la belleza tramada de intuición y certidumbre. Está también la búsqueda del amor no desprovisto de poder, como único sentido de ser. Todo está aquí: el poder y el no poder, el dolor, el envejecimiento y la muerte. De ahí la caída de Eva y las vehemente tareas de las diosas griegas; de ahí, también, la fantasía de Cenicienta, el temple de las más recias, el genio de Sor Juana, el misticismo de teresa de Jesús y la creatividad o la combatividad de mujeres tan extraordinarias como revolucionarias en su tiempo: Cleopatra, Remedios Varo, la Yourcenar… La originalidad de Mujeres, mitos y diosas salta a la vista: una lectura que nos llevará a entender de otro modo lo mismo.

Mujeres, mitos y diosas, FCE, 1996 y reimps.  Traducida al portugués por William Lagos y Débora Dutra Vieira: Mulheres, mitos e deusas. O femenino através dos tempos, Brasil, Editora Aleph, 2006.


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Memoria de la Antigüedad

Colmado de imágenes sugestivas, Memoria de la Antigüedad despliega el vasto escenario cultural posterior a la conquista de Alejandro el Grande. Es la gran aventura cultural que comienza un día del año 331 aC., al reconocer en sueños el sitio donde habría de fundar la ciudad de Alejandría, en la margen occidental del Nilo. Desde allí y mediante la genial invención del Museion y la Biblioteca, se extendería en adelante el Helenismo: una de las aventuras del conocimiento más formidables y pródigas de la historia.

Memoria de un sueño, de aventuras maravillosas y de logros tan fascinantes como el emprendido por Ptolomeo I Sóter, en estas páginas podrá recrearse la hazaña de una empresa tan totalizadora como la difusión del saber, tanto de Grecia como de Oriente. La autora arroja noticias sobre la actividad filológica de una gran Biblioteca con 400 mil libros, así como la importancia adquirida durante más de trescientos años de sus centros de investigación, el museo con muestras de especímenes de todos los puntos geográficos o marinos conocidos y la atinada reunión de sabios que, por cuenta de los Ptolomeos, harían de esta emblemática ciudad, construida frente a la isla de Pharos, lo que, desde entonces, se llamaría “el ombligo del mundo”.

Dirección de Publicaciones, Conaculta, 1994.


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 Carlota, El fulgor de los cetros

La vida de la emperatriz Carlota estuvo marcada por contradicciones y paradojas trágicas. Ambiciosa, educada para el poder por su padre Leopoldo I de Bélgica, el afán de dominio era parte de su naturaleza. Su esmerada educación, sin embargo, no incluyó el respeto a la soberanía republicana, ni el conocimiento del carácter de los mexicanos ni  menos aún la geografía política de su época.

Esta es la historia de una fantasía imperial, de un matrimonio malogrado, de un sueño fallido y de una mujer que enloquece hacia los 26 años de edad y queda condenada al confinamiento hasta que, pasados los noventa años de edad, la muerte decido por fin hacerle justicia.

Martha Robles reconoce en Carlota el signo trágico de los grandes personajes femeninos que, atrapadas por el destino, no hacen más que acercarse a su desgracia cuanto más pretenden alejarse de ella.

Indispensable para el conocimiento de la historia moderna y contemporáneo de México, el episodio del falso Imperio es también un manjar para la narrativa. Desde la primera a la última página, el lector quedará atrapado por este brillante relato biográfico.

México, Ed. Clío, 1999.


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Carlota, Falsa emperatriz de México

Otra edición: México, Ediciones B, Enero de 2017.


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 Mujeres del siglo XX

Este es un paseo singular entre los hechos, la vida y las obras de algunas mujeres del siglo XX, reconocidas por su talento: Remedios Varo, Virginia Woolf, Djuna Barnes, Simone de Beauvoir, Marguerite Yourcenar, Isadora Duncan, María Zambrano y Elena Garro. Nombres que, según la autora, ni son todos y corresponden a una selección representativa de vasto panorama de la contribución femenina a la cultura del siglo pasado.

Reconocida por la calidad de su prosa, Martha Robles, en estas páginas, deja constancia de su habilidad para biografiar sin renunciar a la crítica y de aventurarse en el ensayo sin desdoro de la narrativa. Este es uno de los libros que no pueden faltar en las bibliotecas de quienes se interesan tanto por las letras como por la realidad femenina contemporánea.

México, FCE, 2002 y reimps.


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Biografías clandestina. La condena

Testimonio inquietante sobre el descubrimiento de la doble verdad que subyace en una relación desigual. Relato salmodiado sobre el despertar de un espíritu combativo de una mujer dotada con una indudable pasión por lo sagrado, la palabra y el estado de asombro que permite valorar la ternura, apreciar el silencio y a la voz como instrumentos liberadores.

El sincero monólogo de La condena nos advierte sobre la razón de ser de un encuentro, la comunión de dos criterios opuestos; la voz femenina, cantante, de esta meditación ubicua y exacta, portadora de la razón y la honestidad, sabe encontrar en los amantes, los camaradas, los abandonados o los enemigos, el adjetivo preciso para nombrar las pasiones de los hombres, es decir, para citar a los demonios o a los héroes, a los temerosos y a los ángeles, siempre bajo una obsesión: los conflictos de la separación.

El oficio literario de Martha Robles –incansable trabajadora de la literatura y la investigación de temas sociales concerniente a las letras- se asoma en este libro para citar las contradicciones del mundo en pareja, los preludios excitantes y los páramos oscuros que ofrece el deambular solitario. Con una prosa intensa la palabra de la mujer se aleja de la despreciada sensibilidad gratuita y se presenta dispuesta al reclamo, al reconocimiento de las culpas y al intento de curar, descubrir, volver, sin dudas a amar, “amar otra vez, vivir”.

México, FCE, 1996 y reimps.


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Biografías clandestinas. La Ley del Padre

Semejante a la sentencia del poeta Miguel Hernández cuando nos habla del hombre muerto como un fuerte rugido callado o el edificio destruido, acudimos en esta confesión a un doloroso y nostálgico ajuste de cuentas en que la palabra de la amarga cotidianidad y el misticismo se dan la mano para enfrentar la figura patriarcal.

Martha Robles parte de su reconocimiento como criatura desamparada ante la muerte para desahogar todo el sufrimiento contenido entre el hartazgo y la confusión, el caos interno y el clamor que se resiste a la fuerza de las sombras; de golpe, advierte que un bálsamo corre por sus venas, sale de su sangre y se convierte en recuerdos. De la mano de Dios o de la angustia, elabora un paseo por su vida y las presencias indestructibles que la vigilaron o la atormentaron, el mostraron el desasosiego del mundo y lo sagrado.

En La Ley del padre, como en La condena, insiste una voz interior potente y franca, permanente en sus pasiones tanto como en su dulcedumbre; respaldada por un soliloquio profundo, somos testigos de los afanes por interpretar los gestos de las máscaras, los días perdidos en la gracia divina o la comunión que nos indique sin desconcierto la huella paternal y la muerte inminente, para llegar hasta el fin señalados por una iluminación que se atreve a fundar sus designios en regiones de meditación o irremediablemente perturbadoras.

México, FCE, 1998 y reimps.


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Entre la concordia y el rayo

Irrepetible en nuestra compleja circunstancia, Reyes y Vasconcelos son emblemas de dos tiempos mexicanos: el de la dictadura porfirista y el ascenso revolucionario. Uno por su conmovedora fe en la razón, en la belleza y e la virtud; el otro por sus apasionados arrojos, con aciertos singulares y errores fatales, los dos participaron en la empresa fundadora de las instituciones modernas que por sí mismas bastarían para reconocerlos en su patria desmembrada.

Reyes y Vasconcelos constituyen el contrapunto paradigmático de un siglo XX colmado de atisbos, excesos y aventuras tan admirables como reveladoras de la naturaleza del mexicano. Inagotables todavía, sus respectivas biografías contienen la parte oculta del espíritu del tiempo que representan. Los ensayos de que consta este libro en cierta medida obedecen al contrapunto indicado desde el título.

Dir. Gral. De Publicaciones de CONACULTA, 2005.


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Culpas viejas, mujeres nuevas

¿Qué tanto influye en la relación de las mujeres un mundo regido por la banalidad y la hegemonía del mercado, por la ley del consumo y la imposición de estereotipos insulsos, mistificados y globalizados por la comunicación masiva? Martha Robles analiza la problemática de la mujer y la condición femenina en la posmodernidad y el “nuevo” orden, y polemiza sobre la suerte que ha tocado a las mujeres, en cuanto género, en un mundo gobernado por el sexo opuesto. Si bien el ensayo es esencialmente feminista –en el buen sentido del término-, plantea, de un modo asequible para todos los puntos de vista, el problema de la tolerancia y la alteridad como principios de salud social. Estas páginas aspiran a situar a la mujer, en este mundo marginal y excluyente, a la altura y dignidad, como dice la autora, de sí misma.

México, FCE, 2011.


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Entre el poder y las letras. Vasconcelos en sus memorias

Este libro reúne materiales poco conocidos en torno del fundador de la Secretaría de Educación Pública desde las revelaciones consignadas por la caprichosa memoria de quien, entre sus empeños civilizadores, se propuso en vano gobernar al país. La autora emprende la tarea de iluminar la figura de uno de los mexicanos más controversiales a la luz de su evolución intelectual y de su vocación como escritor independiente. Desde luego, surge de ahí una comprensión íntegra de los monumentales apuntes autobiográficos de Vasconcelos, que son parte medular de la historia del México contemporáneo.

México, FCE, 1989 (Col. Vida y Pensamiento); 2a. ed. 1991 y reimps.


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 Espiral de voces

Este libro reúne ensayos sobre la literatura mexicana, desde la fundación del idioma en México hasta nuestros días. De los primeros tránsitos de la palabra a la diversidad de Jaime Sabines, Carlos Fuentes o Gustavo Sainz, la voz de Martha Robles, su mundo de escritora, emprende un diálogo con otras voces en un sistema de correspondencias y rupturas que sellan la dualidad ancestral del carácter mexicano.

Salvo su significativa indagación del poema en prosa –género casi desconocido en nuestras letras-, la señal de la dualidad aparece como estigma de los antiguos mexicanos en todos los tiempos de la palabra; encendida de rencor, como en Vasconcelos; desgarrada, como la paria de García Cantú; cordial, casi nítida y sin aristas, según la asumiera Reyes; sentimental y murmuradora, como los pecados clasemedieros de Careaga o movimiento frenético del lenguaje, al modo de Sainz.

Entregada a la doble expresión de su identidad, así es como ascienden las voces en la literatura: enmascaradas, sugerentes, fundidas en una espiral que remonta con ímpetu la tarea de forjar un idioma propio y ensancharlo con arte. Esto es lo que se desvela en esta Espiral de voces.

Difusión Cultural de la UNAM, 1993 (Serie Diagonal).


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Escritoras en la cultura nacional

Los ensayos contenidos en esta obra en dos tomos están unidos por un mismo criterio: examinar, desde la doble perspectiva literaria y social, la presencia femenina en las letras desde los días de la Colonia hasta el siglo XX, al través de las letras y aspectos biográficos de 40 escritoras.

Contrapuntos de la intolerancia del Virreinato, mientras que Sor Juana fundaría la cultura mexicana gracias a su genio de excepción, sor María Águeda de San Ignacio no trascendió los límites del lenguaje ni la capacidad de expresión determinada por las instituciones religiosas. Sendas figuras representan, desde orillas opuestas, la que sería una larga y penosa aventura de la inteligencia de las mujeres en un medio dominado por una tenaz ignorancia, teñida de ejemplos de crueldad.

Después de siglos de silencio, la presencia femenina comenzó a acceder a cuenta gotas al mundo de la cultura hasta ganarse un sitio que, no obstante desigual y en clara desventaja social, al menos ha sido constante y progresivo en calidad y cantidad al lado de la también creciente producción masculina.

Entre los escasos estudios sobre la historia de la cultura existentes en México, éste tiene la importancia de ofrecer sedimentos indispensables para comprender hasta dónde ha sido difícil y accidentado el camino de la inteligencia educada en una sociedad que, a la fecha, aún no consigue “igualarse hacia arriba” como tanto insistiera Alfonso Reyes.

2t. 1a. ed. México, Inst. de Invest. Filológicas de la UNAM, 1986 (Letras del XX); 2a. ed. aumentada, 2t., Diana, 1990.


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Círculos del tiempo

La variedad de los veinticuatro ensayos reunidos en este libro revelan las directrices del rigor crítico y la seriedad del trabajo literario de la autora. Tanto el estilo como una curiosidad intelectual  en plena madurez se fusionan armónicamente en una prosa nítida que demuestra, que no obstante tardío, tanto el acceso de las escritoras al ejercicio ensayístico como su pasión de saber es un hecho consumado.  Obras como ésta son una prueba de que las letras de altura han dejado de ser del dominio exclusivo de los hombres.

Inst. de Invest. Filológicas/Difusión Cultural de la UNAM, 1988 (Textos de Humanidades).


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La metáfora del poder

Martha Robles reúne en este libro sus reflexiones sobre el poder: eje de su obra y una de las preocupaciones fundamentales de la cultura.

“Cuando se aspira al peldaño del juicio como en mi caso –escribió-, el periodismo se vuelve pasión. Y es que, entre otras señales perturbadoras de la conciencia, , la de la acción mediante el uso de la palabra dilata el afán de aventura de los espíritu discrepantes y en algo distrae la tentación del acontecer azaroso, esa nostalgia que acomete además a un temperamento beligerante que en vez de andanzas como las de Luis de Camoes, a cambio de hazañas como las de Sir Richard Francis Burton o de las memorables empresas de André Malraux, solo realiza jornadas verbales y empresas del pensamiento desde la solitaria intimidad de su biblioteca.”

Cuando la palabra se vuelve crítica de su circunstancia, inevitablemente adquiere el carácter de juicio político.

FLACSO/Miguel Ángel Porrúa, 1993.


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Nosotras y el Sistema

La selección de artículos originalmente publicados en el diario Excélsior entre los años ochenta y noventa del pasado siglo es actual. No solo muestran el lado más oscuro de la cotidianidad, Nosotras y el sistema también contribuye a descubrie por qué México y, por extensión, América Latina, tienen –como escribió Eduardo Galeano- las venas irremediablemente abiertas. La relación, a la vez íntima y terrible, entre nosotros y nuestro sistema, toma cuerpo y se desnuda en este libro de Martha Robles con probidad y sinceridad absolutas.

 México, Ed. Planeta, 1995.


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 Haz y envés del mismo espejo

Tierra de contrastes, no es extraño que Hidalgo haya impregnado su sello de intensidad a  sus dos escritores emblemáticos: Margarita Michelena y Ricardo Garibay. Con similar brillantez en páginas deslumbrantes,, uno y la otra aportaron un aire renovador a las letras mexicanas de la segunda mitad del siglo XX: él, en prosa; ella, en verso. Ninguno se sustrajo a la tentación de oscilar peligrosamente entre el poder y las letras. De tal equilibrismo, ambos encontraron en el periodismo el eje de sus respectivas libertades: él con colaboraciones encendidas aunque poco politizadas; ella, desde artículos afilados que eran tan temidos como esperados por sus lectores. Bravos siempre, estos dos hidalguenses solo fueron humildes frente al lenguaje. Lo demás, como se leerá en esta obra, resultó de la mezcla de talento y furor; de disciplina y buena tinta y sobre todo, de su amor irrenunciable por la literatura.

Consejo para la Cultura y las Artes del Estado de Hidalgo, 2011. 


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Educación y sociedad en la historia de México

Desde los días de la Independencia y en medio de las tribulaciones decimonónicas uno solo, siempre aplazado, ha sido el mayor desafío del México moderno: educar a la población. El modelo de hombre que ha tratado de formarse en cada época refleja con exactitud el impacto de nuestras luchas políticas y sociales. A las tres mayores revoluciones: la de 1810, la de Reforma y la de 1910, corresponden los planes educativos más importantes.

Al examinar la educación mexicana a lo largo de cuatro siglos, Martha Robles refleja el papel que ha tenido, por reflejo y sustentación, la filosofía en los sistema

s educativos mediante una relación de influencias mutuas: los sistemas han propuesto modelos, la acción escolar los ha modificado y la sociedad recibido su influencia transformadora la cual, a su vez, ha determinado otras proposiciones. De tal relación dinámica se desprende un hecho: ningún programa ha llegado a su cabal cumplimiento ni el modelo de hombre elaborado se aproxima a su realización.

(1977), 15ava. ed., Siglo XXI, 1995 y reimps. sucesivas.


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Memorias de la libertad

Sobre esta obra de juventud de la autora, Gustavo Sainz escribió: “El surgimiento de Martha Robles en el panorama de la narrativa latinoamericana es un acontecimiento. Desligada de toda corriente, ajena a todo grupo y a todo estilo generacional, su novela se instala hoy como una voz propia indiscutible. Su historia, la de una familia en crisis, nos plantea sin concesiones, con una fuerza dramática sostenida, el doloroso pero inevitable parto hacia ese territorio de la libertad al que todos aspiramos. Primera novela de una novelista que se inicia en su oficio con plena madurez.

México, Cía. Gral. de Eds. 1979.


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 Los octubres del otoño

En Los octubres del otoño unos jóvenes de la generación del ’68 entrelazan sus vidas al drama del momento. Natalia, la protagonista, refiere los capítulos recreados como obras de arte y a la vez parte de un todo existencial. El problema es la vida, cómo vivirla, cómo aceptarla y qué hacer para afrontarla con dignidad. No es un cuadro de época sino un relato apasionado de quien vivió con intensidad las consecuencias del signo adverso del 68. Con un estilo despojado de inhibiciones, sensual y agudo en el universo de los sueños y las esperanzas activas, poemas y canciones se deslizan en una prosa singularmente estricta.

Aun las escenas de violencia padecidas no son pretexto para mostrar la caída de los personajes. El tiempo que cruza estas páginas es el del fervor, la música y la poesía de quienes procuraron abolir los delirios del poder. El color, el paisaje, las palabras son nuestros y sin embargo distintos por la forma depurada y el entendimiento de las situaciones, de una época y de otras partes. Es una novela escrita con voluntad artística, tramada de juego y de un sentimiento de plenitud de vivir.

México, Ed. Océano, 1982.


Prosas poéticas o poemas en prosa

(Plaquetas en edición de autor)

Inscripción de Su presencia, 1985.

Tebas, 1986.

El signo, con dibujos de Héctor Xavier, 1987.

Primeros Papeles, Puebla, 1989.

El celo de los deleites, 1989.

Evocación de goces, con dibujos de Héctor Xavier, Tiempo Extra Editores, 1990 (Serie en Carne Viva).